dimarts, d’octubre 28, 2008

Les aventures de la Lady a l'Starbucks


Avui arriba el segon capítol de la saga Lady Starbucks a Londres. Li cedeixo la paraula:

En mi segundo día en el Starbucks ya me pusieron delante de la máquina de cafés, previa miniformación de las clases de bebidas que servimos y las siglas que utilizamos para denominarlas. Parece obvio que para una café con leche, le pongamos L de latte. También que la C• denomine al capuccino (el puntito es para diferenciarlo de la L, ya que cuando escribes rápido las letras pueden resultar confusas), M al moccha, CM para el caramel machiatto, N para leche desnatada ("no fat") y S para leche de soya. Sólo os explico alguna de las denominaciones más frecuentes, porque en Starbucks tenemos más de 87.000 bebidas diferentes. Sin embargo, lo que al principio parece obvio, no lo es tanto cuando tienes que hacer 4 cafés en un minuto y hay otros 4 esperando.

Mi primer problema fue la espuma del capuccino. Ahora ya tengo dominado el arte, pero como me costó... Después de un cálculo rápido creo que me he tirado por encima unos 6 litros de leche hirviendo antes de conseguir hacer bien la espuma. Segundo problema: cuando un cliente te dice Skinny Latte, automáticamente apuntaba S, de Skinny (leche desnatada). ¿Cuántos clientes se habrán llevado un cafe con leche de soja en lugar de desnatada?

Tercer problema: los tamaños de las tazas. Tall es la medida pequeña. ¿Por qué? Porque en Starbucks molamos tanto que la taza pequeña es grande (respuesta de mi manager). El problema es que cuando los clientes me dicen “tall capucino” (pronunciado touu cappuccinouu) yo entiendo “dos capucinos” y preparo dos cafés. Este fallo se puede dar con cualquier tipo de bebida Tall, que son todas, con lo que duplico los pedidos.

Además de todo esto, está el mundo de los frappucinos, que todavía no domino. La primera vez se me olvidó poner el hielo y otras tantas veces pongo mal la nata y tengo que repetir la bebida. Soy nefasta poniendo nata a circulos encima de las bebidas... luego no las puedo tapar y les doy a los clientes el vaso pringoso de frappucino de nata.

Todos estos problemas se agudizan por culpa del resto de actores de reparto. No me puedo quejar de mi manager. Es un tipo italiano y bastante razonable, al menos hasta ahora. También es bastante relajado y entiende que tarde un poco en aprender. Jerárquicamente, por debajo suyo hay tres supervisores, dos chicas y un chico. El chico es brasileño, tranquilo y simpático. Me trata bien y me dice que no me estrese, que sólo es café. Es cierto que los latinos tenemos una manera diferente de ver el mundo y que entre nostros nos entendemos mejor. Las dos chicas son rusas. Una se llama Natalya y la otra Svetlana. Natalya seria guapa si no fuera porque mide 1’90 por lo menos. Es una chica simpática pero ya está bastante captada por la mentalidad de la empresa.

Me explico: un día, tras explicarme durante media hora las diferentes clases de cafés, mochas y frapuccinos, volví a mis labores habituales (léase: limpiar). Entonces el manager me preguntó si ya sabía hacer cafes. Yo le respondí: “I think so” porque solo me acordaba de los básicos, a lo que Natalya saltó diciendo: “Oh! You have to say, SURE, I CAN DO ALL THE COFFEES, I CAN, YOU HAVE TO BE HAPPY AND EXCITED!”. Yo pensaba que en mi anterior trabajo era demasiado corporativista, pero ahora sé lo que significa esa palabra.

En fin, centrémonos en Svetlana. Llevo 3 semanas trabajando allí y he estado prácticamente todo el tiempo bajo sus órdenes. Svetlana es una chica joven, más bien gordita y con una buena delantera. Es buena chica pero le puede la responsabilidad. Tiene cero dotes de mando y por lo tanto ha decidido aplicar el método que, creo, aplica el manager con ella. El caso es que esta chica no me deja preguntar. Cada vez que le pido algo, o no me responde o me grita: “Don’t ask, try to do it!”. En ambas ocasiones hago lo que pienso que es mejor... y en el 90% de los casos resulta que estoy equivocada o que no puedo encontrar yo sola la solución! Entonces es cuando ella se acerca y me pregunta: “Why did you leave this in here? I said we need base cream! Where is it? The costumer wants a DMF (double moccha frappucino), come on!” Todo ello pronunciado con un tonillo repelente que da mucha rabia. Me parece que es la jefa más pesada que he tenido nunca.

Si insisto con alguna pregunta, la oigo farfullar. “I have to tell her EVERYTHING, EVERYTHING, EVERYTHING”, murmura a algún compañero. La verdad, y me sorprendo a mi misma, es que no me altera nada que me trate así. Es más, hasta me divierto porque se pone nerviosa por todo y un día incluso lloró porque le sobrepasaban los acontecimientos, es decir, que había mucha cola y no teníamos tazas de cerámica limpias. Ésta es una de mis jefas.

Y así paso mis horas de trabajo que suelen ser unas 18 o 20 a la semana. Antes de trabajar, voy a clases de inglés de 9h a 12h cada día de lunes a viernes.

(To be continued)

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8 comentaris:

Anònim ha dit...

marta, em sembla bonissssim!!! ben fet!! con un par!! CRM

Anònim ha dit...

Me parece que retrasaré mi visita hasta que domines el arte del café, no me gustaría volver con las manos pringosas y la lengua caldeada... jajajaja

Molt bon post, potser el millor de fa molt de temps... Ho sento bigmouth, "Que los celos no te puedan".

Cigronet

Anònim ha dit...

Jarl!!! Jo crec que no ho podria aguantar, li fotria els cafes pel cul a la rusa!!!!

Quin infern de dia!!!

Tigreton

Pescador de Perles ha dit...

Es nota qui treballa a banca...

Anònim ha dit...

Felicidades, Marta. Lo mejor que puedes hacer es no estresarte ni tomarte muy a la tremenda lo que te diga la prima gorda de Sharapova. Y grande el brasileño: "es sólo café".
Tenías razón cuando decías que el trabajo allí es todo un baño de humildad.
J.

Musaranya ha dit...

Qué grande es Sal y Viangre!!! Ànims! M'encanten els teus posts!

Anònim ha dit...

Marta,
primer m'has fet recordar la primera vegada que vaig saber que existien les patates salt n' vinegar. retrocedint uns quinze anys en la meva vida i recuperant moments sepultats pel dia a dia
segon escrius bé, mantens el to i saps crear ambient..t'aconsello que, ara que pots hi dediquis temps..avui en dia una bona recopilació de blogcomentaris pot ser el següent èxit de la "Martha" Keys...
i tercer tinc moltes ganes de venir amb les nenes a explorar the big city, and yes! you can do a DMF!!! yes you can!
un kiss

el Fary ha dit...

aixo de que parli la S&V esta molt be pero que sigui per sumar i no per substituir. Bigmouth, no t'escaqueijis.